Un proceso ejecutivo es una vía judicial para exigir el cumplimiento de una obligación respaldada por un documento que, al ser revisado, pueda reunir las condiciones legales de un título ejecutivo. No toda deuda ni todo documento permite iniciar este proceso: deben analizarse la claridad de la obligación, su exigibilidad, el soporte, los pagos y las circunstancias del caso.
Para quien recibe el cobro, también deben revisarse la demanda, el mandamiento de pago, la forma y fecha de notificación, las sumas reclamadas, los pagos o acuerdos previos y las actuaciones ya realizadas.